siempre.
Puedo perder cosas materiales, pero mi alma, mi amor y convivencia contigo nadie me lo arrebatará.
Jesús dijo: Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna; y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi padre me las dió, mayor que todo es y nadie las puede arrebatar de mi mano (Juan 10:27,28)

No hay comentarios:
Publicar un comentario